¿Cómo retroalimentar?

Primero es necesario definir sobre qué práctica se va a retroalimentar ¿Qué de lo observado se va a priorizar para trabajar con los docentes? Dado que no es posible acompañar a la/el docente en todos los aspectos al mismo tiempo.

Una vez definida la práctica a retroalimentar, planifique una situación de diálogo en que el propósito principal debería ser ayudar a que el/la docente pueda “ver” o “darse cuenta” de sus fortalezas y/o aspectos a desarrollar, comprometiéndose a ello.

Para preparar la retroalimentación y reflexionar sobre cómo realizarla, se presenta a continuación una parte de lo que un director/a registró en su observación de aula y sobre lo cual desea retroalimentar a la docente:

Caso observado: Una docente de Biología, en un momento de su clase explica la Fotosíntesis. Algunas dudas de los estudiantes no son consideradas. La docente sigue adelante con la clase sin responderlas.


Si usted fuera este directivo…

¿Cómo guiaría la conversación de retroalimentación?

¿Cómo haría para propiciar que sea el/la profesora quien “reflexione” sobre sus propias prácticas, y no solo escuche o acepte lo que Ud. plantea? Piense en algunas preguntas que podrían ayudar a lograr eso.


Para ver un ejemplo de cómo a partir de una misma observación de aula, se pueden generar distintas formas de retroalimentación presione acá.

Para profundizar sobre algunos aspectos claves de la reflexión docente, presione acá.

Para que las diversas conversaciones de Retroalimentación puedan fomentar la reflexión de los docentes, nos podemos apoyar en lo planteado por Schön (*) sobre lo que se requiere para que se fomente la reflexión:


Para que se produzca la reflexión se requiere mirar una situación concreta de la práctica docente, como un caso único, en el sentido de mirar sus cualidades, lo que lo caracteriza. En este caso, como hemos priorizado un aspecto relevante para retroalimentar, es necesario que tengamos claro en qué momentos, cómo fue la situación que se presentó en la clase y qué en concreto nos llamó la atención.

La forma recomendable de problematizar una práctica es a través de preguntas que ayudan a cuestionar o analizar la práctica. Podemos preguntar por aquellos aspectos sobre los que tenemos dudas o para conocer las razones de su desarrollo. Es importante tener en cuenta que las preguntas tienen distintos formatos e intenciones. Es bueno probarlas previamente, visualizando a qué tipo de respuestas queremos llegar con ellas.

Es necesario proponerse una genuina curiosidad para mirar aquello que parece obvio, como no tan obvio, es decir “desnaturalizar” o problematizar la práctica que se revisa. Mucho de lo que observamos puede tener razones que el/la docente maneja mucho mejor que nosotros, que contienen una intención pedagógica por ejemplo o que se realizan de una forma por algún motivo que no es conocido por quienes observan.

(*)Schön, D. (1998). El profesional reflexivo: cómo piensan los profesionales cuando actúan. Barcelona: Paidós.


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