Evaluar a mis docentes

Directores/as y jefes/as técnicos/as de establecimientos municipales, deben completan el Informe de Referencia de Terceros, un instrumento que recoge su visión sobre el desempeño de sus docentes en evaluación.

El Informe de Referencia de Terceros es completado en la Plataforma Docentemás y para facilitar esto, todos los años es publicado en este sitio web, el Manual del Informe de Referencia de Terceros el cual detalla los pasos generales para elaborar la evaluación de los y las docentes. En octubre los y las directivos reciben un correo con la información para acceder a la Plataforma y hasta noviembre podrán ingresar allí las evaluaciones de sus docentes.

¿Qué hacer antes de completar el informe?

El trabajo que realizan durante todo el año como equipo directivo y como escuela, es un gran insumo para realizar estas evaluaciones. Algunas de las fuentes de información de su trabajo cotidiano a las que puede acceder para evaluar son:

¿Puedo compartir mi evaluación con los docentes?

El Informe de Referencia de Terceros y la Autoevaluación buscan promover la reflexión y el diálogo sobre las prácticas entre docentes y directivos, y para facilitarlo, ambos instrumentos evalúan aspectos del desempeño del docente, con preguntas similares basadas en los mismos criterios del Marco para la Buena Enseñanza. De esta forma, como directivo usted puede propiciar una conversación basada en estas preguntas, para compartir y analizar ambos puntos de vista sobre las prácticas a las que refieren las preguntas de ambos instrumentos.

Además, el 2017 se incorporaron en la Autoevaluación dos preguntas abiertas sin incidencia en el puntaje del instrumento, como un espacio para la reflexión para los y las docentes sobre sus fortalezas. Esta reflexión fue conocida y complementada por sus directivos al acceder a la plataforma. Al recibir su Informe de Evaluación Individual cada docente conocerá los comentarios de sus directivos tal como fueron planteados.

Las respuestas de directivos y docentes a estas preguntas son un nuevo insumo para el diálogo profesional, sobre el que ambos pueden reflexionar en conjunto y trabajar de manera cooperativa.

Por ejemplo, al conversar con el/la docente sobre sus fortalezas, pueden identificar convergencias y discrepancias en sus opiniones y preguntarse ¿cómo sus buenas prácticas pueden aportar en mayor magnitud al establecimiento?, ¿cómo mejorar los aspectos menos desarrollados y qué apoyo requieren?