¿Por qué evaluar?

La evaluación es un proceso diseñado para potenciar el desempeño de sus docentes y de esta forma contribuir a la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje.

¿Por qué es importante la mirada de los directivos en la evaluación docente?

Porque aportan una mirada local, contextualizada y personalizada del desempeño de sus profesores/as, y cuentan con algunas ventajas para evaluar a sus docentes, dado que:

Están en contacto diario con sus profesores y profesoras.


Conocen el contexto local y particular donde se desempeñan.


Pueden observar el desempeño de sus docentes en diversas instancias.


Pueden conversar con sus profesores/as para comprender sus decisiones pedagógicas.


¿Por qué es útil esta evaluación para su gestión?

Su evaluación es clave para:

Promover la reflexión de sus docentes.


Acompañar y monitorear el trabajo que los docentes realizan en pos de la mejora, por ejemplo, por medio de la observación de aula.


Retroalimentar las prácticas de manera pertinente a la realidad en la que se trabaja.


¿Cómo evaluar a los docentes?

Sabemos lo complejo que puede ser evaluar a sus docentes y encontrar el equilibrio entre entregar un mensaje claro sobre el desempeño, sin dejarse llevar por la preocupación a que se desmotiven, y entregar herramientas útiles que ayuden efectivamente a la mejora de las prácticas pedagógicas. Para lograr este equilibrio, es importante que pueda evaluar de la forma más objetiva posible ya que así podrá:

Retroalimentar de manera justa a los docentes: No todos los docentes presentan un mismo desempeño en el aula, hay matices que es importante distinguir, visibilizando los mejores y/o los más bajos desempeños, pudiendo de manera justa reconocer y felicitar los buenos desempeños y también hacer notar los desempeños que aún deben mejorar.


Entregar información específica a los docentes: En el caso de aspectos que estén menos logrados, entregar esta información le sirve al docente para saber en qué debe seguir mejorando. Si usted sólo refleja buenos resultados, puede contribuir a invisibilizar los puntos bajos, enviando a los docentes el mensaje de que no es necesario mejorar cuando en realidad lo es.