Un profesor de Música realiza una clase con sus alumnos de 8º básico con el
objetivo de que reconozcan las formas básicas de la canción (unitaria, binaria y
ternaria) mediante la escucha atenta.  Para abordar este objetivo,  pide a los
estudiantes que, en parejas, escuchen distintas canciones folclóricas
nacionales y determinen a qué forma corresponde.

Durante la actividad, los estudiantes comienzan a perder el interés y se muestran paulatinamente más inquietos y bulliciosos.  Manifiestan que la música que están escuchando les aburre… La  actividad no está dando el resultado que el docente espera:  lograr que reconozcan las formas básicas de la canción.

Al salir de la clase,  el docente comenta sobre el fracaso de la actividad con el profesor jefe del 8º:

Prof. de Música:  ¡Qué difícil es que los niños aprendan a escuchar música con un oído analítico! No les interesa la buena música y además no están acostumbrados a escuchar atentamente, se distraen con mucha facilidad.

 

Prof. Jefe:  ¡Qué raro! Yo siempre los veo escuchando música… ¡Hasta en mis clases les tengo que llamar la atención pues se desconcentran de mis explicaciones de tanto escuchar hip hop y rock!

Analicemos el ejemplo

El docente no considera un aspecto clave para el éxito de la actividad. ¿Cuál es?

El profesor elige un repertorio basándose exclusivamente en la canción folclórica tradicional, sin considerar los gustos musicales de sus alumnos y alumnas. Esta puede ser una razón para la desmotivación y desconcentración durante la actividad de audición.

Cuando nos planteamos una meta de aprendizaje para los estudiantes, es importante reflexionar sobre las estrategias más pertinentes para lograrla. En este sentido, cuando no se consideran los intereses de los estudiantes, se desaprovecha la oportunidad de ligar los nuevos aprendizajes con aspectos significativos para ellos.

¿De qué forma se puede desarrollar esta clase considerando los intereses de los estudiantes?

Para que los estudiantes se involucren en la actividad y logren reconocer las diferentes formas de la canción, el docente podría cruzar estilos y expresiones artísticas, acercando los contenidos a la cultura musical de sus estudiantes. Por ejemplo, utilizar “covers” de canciones folclóricas interpretados por grupos de música actuales.

Conocer y tomar en cuenta los intereses de los estudiantes ayuda a mantenerlos motivados y focalizados en los aprendizajes, facilitando que vinculen los nuevos aprendizajes con aquello que ya conocen y valoran. Considerar los conocimientos previos, experiencias, intereses, etc. de los estudiantes, permite a los docentes diseñar y seleccionar estrategias de enseñanza más pertinentes y con sentido para los alumnos y alumnas.