Para evaluar lo aprendido por sus estudiantes sobre instalaciones eléctricas domiciliarias,
un docente de la especialidad de Electricidad entrega las siguientes instrucciones a
los/as alumnos y alumnas:

Instrucciones:

  1. Formen parejas.
  2. En conjunto, elaboren una maqueta de una casa de 40 cm x 50 cm como mínimo, que incluya:
    • 3 puntos de luz, cada uno con el respectivo interruptor.
    • 2 puntos de red eléctrica, enchufes.
  3. Cada uno de estos puntos debe funcionar.

Una vez que sus estudiantes han entregado sus maquetas, el docente utiliza la siguiente lista de cotejo para evaluar su desempeño:

 Aspectos a evaluarNO
1.       La maqueta cumple con las dimensiones mínimas requeridas.
2.       Cuenta con tres puntos de luz.
3.       Todos los puntos de luz incluidos encienden y apagan correctamente.
4.       Cuenta con dos puntos de red eléctrica.
5.       Los puntos de red eléctrica incluidos entregan energía.
6.       Los puntos de red eléctrica están ubicados en la maqueta de forma alternada. (Un Interruptor, un enchufe – un Interruptor, un enchufe)

 

Analicemos el ejemplo

¿Se relacionan los aspectos que se evaluarán con las instrucciones entregadas por la docente?

Los cinco primeros aspectos que el docente incluye en la lista de cotejo, fueron comunicados claramente a los/as estudiantes en las instrucciones. Sin embargo, el último aspecto de la lista de cotejo (“Los puntos de red eléctrica están ubicados en la maqueta de forma alternada”) no fue indicado a los/as alumnos y alumnas en las instrucciones.

Los grupos que no ubiquen los puntos de red eléctrica alternadamente, obtendrán un resultado que no representará su desempeño real en la tarea, pues se deberá a la ausencia de una instrucción que el docente debería haber entregado. En la medida que las instrucciones son claras y precisas los alumnos tienen la posibilidad de mostrar su desempeño, en otras palabras de mostrar cuánto han aprendido.