Un docente de la especialidad de Administración al realizar una clase de “organización de oficinas”,
propuso a sus estudiantes realizar una actividad grupal a partir de una guía. En ella, les presentaba
una serie de casos, para cada uno debían:

  • Identificar qué tipo de distribución de mobiliario hay en cada oficina.
  • Evaluar si esta distribución cumple o no con los criterios de prevención de riesgos.

El docente les indicó a los estudiantes que podían hacerle las preguntas que quisieran mientras trabajaban, ellos comenzaron a trabajar animadamente y de inmediato. El docente se paseó entre los grupos y luego fue a su escritorio. En ocasiones algunos de ellos se acercaron a plantearle sus dudas, situación que aprovechó para hacerles las aclaraciones que estimó necesarias.
La clase culminó con un plenario, en el que cada grupo presentó sus respuestas. En este plenario, se dio cuenta que los estudiantes cometieron algunos errores al identificar qué tipo de distribución de mobiliario tenía cada oficina y si cumplían o no con los criterios de prevención de riesgos. Dada esta observación, el docente terminó la clase diciendo: “Pensé que les había quedado claro esto que habíamos explicado la clase anterior, pero veo que aún hay que reforzar su aplicación. La próxima clase retomaremos estos temas”.

Analicemos el ejemplo

 

¿Qué podría explicar las dificultades de los estudiantes? ¿Qué podría haber hecho el docente para prevenirlas?

El docente observó a los estudiantes mientras ellos trabajaban y estuvo disponible para resolver sus dudas, con ello, pudo verificar que estuvieran trabajando y dar respuesta a las inquietudes que algunos le presentaron. Sin embargo, estas acciones no fueron suficientes para que el docente obtuviera información sobre cómo lo estaban haciendo, ni para haber orientado a quienes lo necesitaban. Quizás, si el docente hubiera podido reconocer tempranamente algunas de las confusiones de los estudiantes que no se le acercaron, estos hubieran tenido más oportunidades para avanzar en la comprensión de los contenidos trabajados y lograr así, un mejor desempeño en la actividad propuesta.

¿Qué podría haber hecho el docente para verificar cómo sus estudiantes estaban realizando la actividad?

El docente podría haberse acercado a cada grupo para escuchar el contenido del diálogo que sostenían y haberles planteado preguntas para asegurarse que comprendían los contenidos que estaban aplicando, o para recoger información sobre cómo estaban aplicando los conceptos durante el proceso y no solo al final. También podría haber preguntado a cada grupo si tenían alguna duda y haberles explicado lo que le pareciera necesario. Con ello, el docente hubiera contribuido a maximizar las oportunidades de los estudiantes para comprender los contenidos mientras los estaban aplicando

Es importante que cada docente escoja las estrategias de monitoreo que le permitan recoger más y mejor información sobre la comprensión o calidad de ejecución que van logrando sus estudiantes, considerando el tipo de actividad que realizan. ¿Qué habría hecho usted para monitorear la comprensión de los estudiantes de acuerdo a la actividad que trabajó el docente? ¿Qué otras estrategias podrían haber sido útiles al monitorear? A partir de estas preguntas, le invitamos a reflexionar con algún colega en torno a cómo generar un ambiente de confianza que favorezca el aprendizaje.